El primer emoticón fue enviado el 19 se septiembre de 1982. Tuvo su origen en el entorno académico, un grupo de físicos de la Universidad Carnegie Mellon disertaba sobre el mejor modo de expresar un estado de ánimo jocoso en los diferentes mensajes que se enviaban entre ellos. Tras una serie de malentendidos, llegó la solución de la mano del profesor Scott E. Fahlman, que introdujo en un mensaje el conjunto : ) y : (, para expresar alegría y tristeza, según refiere el propio Fahlman en su blog personal.
Un artículo publicado en el diario La Razón de España, indica que el mensaje original, recuperado gracias a los esfuerzos de un grupo de ingenieros por determinar la valía de la autoría, rezaba una escueta propuesta que atravesó fronteras e idiomas.