El Guaire ha sido un fiel acompañante de la ciudad de Caracas; desde su fundación en 1567, hasta el día de hoy como su principal colector de desechos.
Por: Sebastián Pérez
El río Guaire ha acompañado a Caracas desde que, el 25 de julio de 1567, Diego de Losada fundó la ciudad en el valle de los indígenas de Caracas. Desde ese momento, el Guaire acompañaría a la ciudad en el transcurrir del tiempo.
La historia del río es relativamente tranquila durante el establecimiento de la ciudad, pues, como comentaba Alejandro de Humboldt, los habitantes españoles prefirieron establecerse cerca de los caminos a la costa y dejando de un lado los territorios cercanos al Guaire.
Recoge Ricardo Ramírez en su artículo El Guaire, el río que no quisimos, lo comentado por Humboldt:
«Cuando Diego de Losada fundó la ciudad, siguió sin duda las huellas del primer establecimiento hecho por Fajardo. Los españoles, en esa época atraídos por la fama de las minas de oro de Los Teques y Baruta, no eran todavía dueños del valle entero, y prefirieron quedarse junto al camino que conduce a la costa”.
Es a partir de 1873, que el Guaire comenzó a tener una mayor actividad e intervención humana. Tras los planes urbanísticos, promovidos por el presidente Antonio Guzmán Blanco, se vió necesario iniciar con las primeras obras de embaulamiento en el río; a su vez se crearon los primeros drenajes de aguas negras, que desembocaron en el caudal del mismo.
Estos indicios de actividades ya demostraban cómo terminaría funcionando el río. Donde, aprovechando su caudal, funcionará como un drenaje importante para una ciudad que estaba en constante expansión. A medida que transcurrían los años, se creaba una mayor cantidad de desagües que tenían su desemboque en el Guaire, un hecho que lideraría a varias crecidas y desbordamientos del río.
Pero el Guaire también cumplió un hito histórico. El ingeniero Ricardo Zuloaga fundó la Compañía Anónima Electricidad de Caracas en 1895 con el objetivo de aprovechar el caudal del río. El 8 de agosto de 1897, inauguró la Estación El Encantado, la primera central hidroeléctrica no sólo de Venezuela, sino de toda Latinoamérica. Esta obra pionera convirtió a Caracas en una de las primeras ciudades del mundo en contar con un suministro eléctrico continuo producido a distancia, marcando un legado en la historia de la ingeniería venezolana y de la modernización de la ciudad.
Pasado varios años, para 1949 ya el Guaire funcionaba como el drenaje primario de la ciudad capital, pero no contaba con la estructura correcta para serlo y la relación con la ciudad se volvió insostenible; es justamente durante este año que el mayor siniestro ocurriría.
El 4 de noviembre de 1949, una fuerte y constante lluvia provocó una crecida masiva del río. La inundación arrasó con avenidas, calles, depósitos, hospitales y barrios enteros, especialmente aquellos construidos en las riberas y debajo de los puentes. Los daños materiales superaron los 50 millones de bolívares, y miles de personas perdieron sus hogares y pertenencias.
Ante este suceso, la Junta Militar de Gobierno decidió tomar cartas en el asunto y dedicar una gran cantidad de recursos en reestructurar el embaulamiento del río Guaire. Esta canalización del caudal tendría una mayor presencia en el oeste de la ciudad, donde se provocaban grandes descargas cloacales y drenajes artificiales, que unidas a los drenajes naturales provocan desbordamientos cuando ocurrían precipitaciones de gran magnitud.
Para 1950, la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) concluye los estudios hidrológicos y la revisión de las estructuras de los diferentes puentes sobre el Guaire, estableciendo un plano de obras concreto para realizar una canalización eficiente sobre el río.
El río Guaire se convirtió así en la principal vía de desagüe de las aguas residuales de la capital. Esta transformación simboliza un cambio de paradigma en la relación de los caraqueños con su río. El Guaire pasó de ser un espacio de vida, recreación y producción de energía a un elemento que debía ser encauzado y ocultado a la vista.
Las obras sobre el río siguieron al paso del tiempo. En 1961 los archivos audiovisuales de Cine Archivo Bolívar Films, documentaron los trabajos de colectores en el proceso de la ampliación del embaulamiento del Guaire. En el video se comenta los trabajos realizados, donde se utilizaban por primera vez en América Latina tubos de concreto que formaban el colector marginal El Guaire.
Este colector recorría la distancia desde el Puente Mohedano -una antigua estructura que conectaba la urbanización El Conde con San Agustín del Sur sobre el río Guaire, que fue demolido ante la construcción de la autopista Francisco Fajardo en la década de 1950– hasta Quebrada Canoa, una parte de la red de afluentes del río Guaire en la zona central de Caracas.
Estas obras también permitieron que la ciudad se conectará; sobre los viaductos del Guaire se crearon calles, carreteras y autopistas, que permitieron una mayor facilidad para movilizar a la ciudad. En la actualidad el Guaire fluye hoy paralelo a la autopista Gran Cacique Guaicaipuro, un espectador del movimiento vehicular y un recordatorio constante de las tareas pendientes de la ciudad con su ecosistema.
La historia del Guaire es, en sí, la historia de Caracas. Es un río que, a pesar de haber sido maltratado, sigue siendo el protagonista silencioso de la vida caraqueña, un reflejo de su pasado, su presente y, quizás, la esperanza de un futuro de reconciliación entre la ciudad y su entorno natural.
La reconciliación con el espacio natural
En la actualidad, existe un proyecto llamado Parque lineal río Guaire, liderado por Enlace Fundación y Ciudad Laboratorio, en conjunto con actores públicos y privados venezolanos. Este proyecto propone integrar al caraqueño con su río, por medio de un espacio público de calidad a lo largo de la ribera del río en la Avenida Principal de Colinas de Bello Monte que ampliará el área peatonal, sumará 150 nuevos árboles, una ciclovía, bancos, iluminación y la posibilidad de cruzar la vía de manera segura para vecinos y habitantes de Caracas.
Parque Lineal río Guaire tiene su propio canal de comunicación a través de la página web rioguaire.org. Te invitamos a navegar en esa plataforma para conocer los testimonios, relatos, memoria y reflexiones que acompañan a este proyecto.