Las iglesias y el recuerdo de 2026

Publicado : 15 septiembre, 2026

Categoria : Destacados

Visitas: 19

Tags: , , ,

Este texto forma parte de la serie Crónicas de la (des)memoria urbana de Caracas, una propuesta del periodista Pedro García Otero para reencontrarnos con la ciudad.

Por: Pedro García Otero

Leo que 49 iglesias católicas de Caracas y La Guaira resultaron dañadas por los sismos gemelos de 2026. Es muy triste que así haya sido, principalmente porque en su mayoría, y luego de años de dejadez, habían recibido, en esta década, inversiones importantes en mantenimiento, que los terremotos del día de San Juan destruyeron en exactamente 112 segundos. 

Tengo entre mis mayores arraigos haber sido bautizado en la Iglesia de San José de Ñaraulí, parroquia San José de Caracas. No tanto por mí, sino porque mis hijos, tres décadas después, y con el mismo sacerdote (esto es lo realmente sorprendente) también lo fueron, en la fe católica. Por lo tanto, me conmovió ver cómo días después del terremoto, mis vecinos rezaban el rosario en la calle de las afueras de la Iglesia, a la que no se puede entrar.

La imponente y vecina abadía de San José del Ávila está en riesgo, la Iglesia de La Pastora sufrió graves daños, más arriba la de la Puerta de Caracas, la San Judas Tadeo; nuestra Basílica de Santa Teresa, e incluso la Catedral, y hasta la Iglesia de La Candelaria; todas o casi todas, al momento de escribir estas líneas, con precinto, como también la de San Francisco de Sales, la de los “Salesianos de Sarría”, en el comienzo de la avenida Andrés Bello. 

Para mayor tristeza, también se anuncia, aunque extraoficialmente, que está seriamente comprometida la Iglesia de Pagüita y podría ser derribada. 

Para quienes no tienen en la mente su ubicación, es un hermoso templo que está en toda la entrada de Caño Amarillo, un templo moderno, de una Caracas que asumía su fe con sencillez y austeridad. 

Como es moderna la Iglesia de San Bernardino de Siena, la primera construida en Venezuela luego del Concilio Vaticano II (1965), un templo enorme y hermoso de un país que en aquel momento era exactamente eso mismo, y a la que se le han caído cuatro paredes. 

Queramos o no, y como país de tradición católica que somos, la historia de Caracas se escribe en sus iglesias. Nacimos como país de la entrepitura de un sacerdote, el padre Madariaga. Pequeñas, grandes iglesias, el Nazareno de San Pablo, la Santa Capilla (donde se realizó la primera misa en nuestra ciudad) y Sagrado Corazón; iglesias góticas como la de Nuestra Señora de Lourdes… El patrimonio histórico y sentimental acumulado en ellos es invaluable. 

Una historia ya olvidada del que ahora debemos llamar “el penúltimo terremoto” (el de 1967), reza que la cruz de la Catedral de Caracas, en su caída al pavimento, dejó una marca en el asfalto y que el reloj quedó paralizado en las 8:05, hora de ocurrencia del sismo. Lamentablemente, cuando se peatonalizó la calle, a mediados de la década de los 70, el recuerdo quedó borrado. 

Quizás hubiera sido bueno preservarlo como una prueba de que los terremotos son una parte importante de nuestra historia, y que ante ellos, siempre tendremos la herramienta de la fe. 

Los comentarios estan Cerrados.