Frente al cambio climático, el crecimiento de la población mundial y la escasez de mano de obra y superficie cultivable, los científicos y la industria agroalimentaria enfrentan el desafío de aumentar la productividad mientras reducen el impacto ambiental. En este contexto, tecnologías como los drones, esos dispositivos que acostumbramos asociar con guerras o entretenimiento, están jugando un papel crucial.
Por Yuly Castro
Optimizar el riego y monitoreo de cultivos
Los drones monitorean con éxito y eficacia el crecimiento de las plantas al recopilar y transmitir datos en tiempo real, desde el momento de la germinación hasta la cosecha. Así, pueden dar seguimiento al estado de los cultivos, lo que permite a los agricultores identificar áreas que requieren atención específica, optimizando el uso de recursos como agua y fertilizantes.
Además, los drones pueden realizar tareas de fumigación más precisas, reduciendo la cantidad de productos químicos utilizados y, por lo tanto, su impacto negativo en el medio ambiente. También facilitan la recopilación de datos en directo, lo que mejora la toma de decisiones y contribuye a una agricultura más sostenible y eficiente.
Estos dispositivos pueden recoger datos geoespaciales con un nivel de detalle increíble, tanto en tiempo como en espacio, eliminando las limitaciones de las imágenes satelitales, que muchas veces tienen problemas por las nubes, y del monitoreo que se hace manualmente en el campo.
Por ejemplo, los drones pueden desplegarse en cualquier momento para obtener datos críticos tras un incendio o inundación. O, a través de una cámara especial multiespectral, pueden detectar plantas con estrés hídrico, deficiencias nutricionales o enfermedades.
Pero, además, un dron puede funcionar como un «contador de cosechas”, tomando miles de fotos en alta resolución. Luego, con un programa de computadora cuenta cada brote automáticamente; un trabajo que antes llevaba días, ahora toma solo 20 minutos.
Por si fuera poco, drones equipados con altavoces emiten sonidos (como ladridos de perro o sirenas) y cámaras térmicas, que ayudan con el ganado, arreándolo o encontrando animales perdidos. También, pueden crear mapas detallados del terreno en 3D; monitorear el clima local o dispersar semillas de manera precisa en áreas de difícil acceso.
En resumen, el uso de drones en la agricultura ha crecido considerablemente en los últimos años como parte de un enfoque eficaz de gestión sostenible. Los drones ofrecen precisión operativa, sostenibilidad ambiental y rentabilidad económica a la agroindustria, representando un paso significativo hacia un futuro más sostenible, donde la innovación tecnológica se alinea con la protección y el cuidado del planeta.
Fuentes:
https://www.corteva.com/es/blog/drones-en-la-agricultura-sus-usos-y-beneficios.html#:~:text=Detecci%C3%B3n%20remota%20de%20variabilidad,permita%20minimizar%20el%20impacto%20ambiental.&text=Planta%20senescente%20/%20afectada.https://agrotechcampus.com/blog/beneficios-del-uso-de-drones-en-agricultura/