Gala Garrido: ‘La imagen hay que pensarla’

Publicado : 19 Diciembre, 2014

Categoria : Redes Sociales

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Gala Garrido, jurado del mes de noviembre en el concurso  #GenteQueEmprende que se realiza a través del Instagram de @BanescoBancoUniversal, es una joven creadora de la imagen. Su trabajo se ha caracterizado por un cuestionamiento sostenido a través de la fotografía de las delicadas variables de un tiempo que se ha concentrado en dominar nuestras autonomías a través de los estereotipos. En la actualidad es directora y docente de la Organización Nelson Garrido (ONG), un espacio alterno de creación y difusión no oficial que nació bajo la impronta de su padre, pero que hoy ya atesora la huella de Gala en el mundo de la fotografía emergente y en los territorios de la creación como una estrategia de confrontación y diálogo crítico. No dejarse engañar por la simulación es uno de sus principales componentes éticos no sólo en su trabajo fotográfico sino en su vida y muy especialmente a la hora de hablar sobre redes sociales como el Instagram.

LG.- Siendo una artista de la fotografía dedicada a desarrollar un trabajo donde destaca la puesta en escena como estrategia crítica, ¿cómo visualizas el uso del Instagram dentro de tu trabajo creativo?

 

GG.- Te confieso que yo al principio le tenía cierto recelo al Instagram, y lo tenía un poco satanizado. Luego caí en la tentación y lo usé por primera vez porque tuve acceso a un teléfono inteligente y abrí la puerta para ver qué era y qué podía suceder allí. Creo que es una suerte de vicio porque uno va como adentrándose en él. Me gusta mucho el tema del formato cuadrado y de algún modo se vuelve una forma de hacer registro de las cosas cotidianas; como mi trabajo tiene también mucho que ver con eso, me enganché enseguida. Lo utilizo sobre todo para anotaciones sobre cosas que voy a desarrollar luego, alguna que otra imagen de un libro que quiero usar de referencia, pues funciona como captura de todo lo que uno va haciendo tanto en el propio proceso creativo como cuando se está investigando algo en particular. El Instagram es una forma rápida de guardar esa referencia que se requiere para después. En ese sentido y sobre todo en la parte de la preproducción de todo el proceso que involucra el diseñar y realizar una imagen, el Instagram funciona como una excelente herramienta.

 

LG.- Eres una creadora que profundiza en el cuestionamiento de los estereotipos visuales de la actualidad, ¿crees que la fotografía móvil colabora con esos estereotipos? Qué piensas sobre las redes sociales de la imagen y las formas cómo deberían usarse para no caer en la propia trampa.

GG.- Yo creo que todo el tema de las redes sociales ha generado una especie de ficción en torno a la propia vida de las personas. Es un espacio para proyectar lo que tu quisieras ser o lo que tu quieres la gente piense que eres. Y en ese sentido efectivamente es una trampa muy peligrosa. Allí esta por ejemplo todo el tema del selfing que ha tenido tanto auge en los últimos dos años y todos estos autorretratos que para mí son anti-autorretratos, porque no son sinceros y siempre tienen una mueca específica y ensayada que conduce a una imagen de ti mismo como si fuese una suerte de reality show de tu vida.  Esto termina en un borde muy delicado entre lo que tú eres, lo que crees de ti, lo que construyes y toda una cadena de proyecciones en torno a los miedos y negaciones sobre ti mismo, es decir: estoy aquí, bella y feliz por las redes y de pronto no es eso lo que sucede en la realidad. Lo que creo es que se ha generado una popularización de la vida de las personas que promueve nuevos estereotipos y mucha más presión social en la vida cotidiana. Las redes sociales me parece que exigen, te demandan generar contenidos. Porque si tu estás en Instragram, estás en Facebook o en Twitter, no solo consumes sino también tienes que producir información, es un dar y recibir donde debes mantenerte activo. Y eso ocasiona una problemática muy fuerte pues puede ser que en un momento no tengas de dónde sacar el contenido. No se en qué punto la gente puede distinguir y diferenciar esa realidad digital de lo que es su vida y hasta qué punto se creen que su vida es esa ficción. Creo que eso es complejo. Antes eran las ficciones de los estereotipos femeninos en las grandes vallas publicitarias, pero ahora lo produce la gente y creo que eso es mucho más confuso; como lo tenemos encima no lo vemos. Hay que estar atentos a las consecuencias que esto pueda traer.

LG.- Acompañando lo que expones y pensando en que eres docente y directora de un espacio de formación e intercambio como la ONG ¿crees que la fotografía móvil está transformando las bases de la creación en esta disciplina?

GG.- Pienso que es muy importante que se haya democratizado hasta este punto la imagen, como ha sido siempre con la fotografía. Cuando lo digital llegó al principio también fue igual, ahora con las redes sociales ese proceso continúa y hemos ido como ampliando los límites. El consumo y la relación con la imagen ha cambiado totalmente. Las nuevas generaciones se relacionan de otra manera con la imagen porque es un hecho cotidiano y prolífico para ellos. Sin embargo, yo si creo que hay una diferencia entre un fotógrafo y una persona que consume Instagram, aunque hay creadores como Ricardo Gómez Pérez que se apropian de la herramienta para crear un cuerpo de trabajo increíble en función de su propio discurso. No obstante la confusión se da fácil pues haces unas bellas fotos en Instagram y ya sientes que tienes el logro de la imagen. Pienso que eso no es así, hace falta profundizar muchísimo más. Yo estoy muy abierta a todo lo que viene de las redes sociales pero creo que es un arma de doble filo en especial dentro de esa posibilidad de banalización en torno al trabajo y al estudio que requiere la construcción de una imagen.

 

LG.- A partir de este punto qué recomiendas a la hora de indagar en la imagen mediante estas estrategias digitales desde las relaciones que propicia el amplio campo de acción de la fotografía móvil.

GG.- Fíjate en la ONG los alumnos llegan y la mayoría ya tiene una gran influencia de todo esto que les rodea. Pero yo les borro esos clichés y los guío para que aprendan a producir imágenes a partir de cero, no con los vicios que traen justamente de allí. En el Instagram por ejemplo hay muchos vicios, y ya existen unas estéticas y unos códigos que se mantienen para que sea una foto “cool”. Cuando llegas a estas nuevas generaciones a darles clases, los encuentras con esos prototipos en la mirada. Entonces tienes que tumbar todo eso para comenzar a analizar la imagen desde otro punto de vista, desde otras formas de consumirla también y encaminarlos hacia otra manera de pensarla. La imagen hay que pensarla. Es muy importante rescatar la idea de tomar en digital pero pensar en analógico: tomarte el tiempo antes de la toma y dejar a un lado la desesperación. Eso es algo que comentamos mucho con los alumnos aquí, que se despojen de la inmediatez y que piensen un poco más las cosas antes de hacer el “click”.

Debemos concientizar el uso de las redes y profundizar en nuestros propios discursos. Demoler las partes acomodaticias y usar esas mismas redes para hablar de otros temas humanos que no se encierren en la simulación de la felicidad o de la belleza. Siento que la herramienta del Instagram podría generar millones de cosas maravillosas si la usamos con conciencia y la aprehendemos a revertir. En especial, para todos aquellos que queremos trabajar profesional y creativamente con la fotografía.

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Entrevista realizada por Lorena González a Gala Garrido (@galagalo) curadora del mes de noviembre en el concurso  #gentequeemprende en el Instagram de @BanescoBancoUniversal

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