Venezuela vibró con Cañonero y Ávila

Publicado : 13 diciembre, 2019

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Por: Javier González | @javiergon56 – Carlos Figueroa Ruiz | @CFigueroaRuiz27

El acontecimiento más significativo en la historia de la hípica venezolana se produjo en 1971, cuando el caballo Cañonero II, con la monta de Gustavo Ávila y la preparación del entrenador Juan Arias, ganó de manera rotunda las dos primeras pruebas de la Triple Corona estadounidense

Muy pocos eventos deportivos han capturado tanta atención del público venezolano como la gesta cumplida por el ejemplar nacido el 24 de abril de 1968 en Claiborne Farm, Kentucky, cuyos padres fueron Pretendre y Dixieland II, y que fue adquirido por Pedro Batista en una subasta en Keeneland por la irrisoria suma de 1.200 dólares, gracias a recomendación del agente venezolano Luis Navas. 

El propietario Pedro Baptista acaricia a su caballo Cañonero. Foto Sports Ilustrated

Tras cumplir breve campaña en La Rinconada en 1970, fue llevado a Estados Unidos, en donde participa modestamente en dos pruebas en el hipódromo californiano de Del Mar y regresa a Caracas a completar actuación con cinco éxitos en nueve salidas.

 

Sorpresa en Churchill Downs

Por tierra de Miami a Louisville llegó Cañonero II a Churchill Downs a principios de la última semana de abril de 1971, para intervenir en la 97° edición del Derby de Kentucky.

El 1 de mayo de 1971 produjo una de las más asombrosas victorias en la prueba de mayor tradición del turf estadounidense a la que asistieron unas 125 mil personas, cuando Ávila lo guio de manera magistral en la prueba en la que intervinieron 20 ejemplares.

El 1 de mayo de 1971 el mundo del hipismo se estremeció con el triunfo de Cañonero con la monta de Gustavo Ávila, en el Kentucky Derby

El MonstruoÁvila hizo gala de su excepcional capacidad para avanzar del puesto 18 a la posición de vanguardia, para ganar fácilmente por más de tres cuerpos y obtener la bolsa de 145 mil dólares.

 

Voló en Pimlico

Dos semanas después ratificó que no era “un invasor“, título que le endilgaron en algunos medios, al imponer récord en la pista de Pimlico, Maryland, para ganar el Preakness Stakes, segunda joya de la Triple Corona, que permitió ingresos de 137.400 dólares en la cuenta de Baptista, quien en esos días llegó a recibir millonarias ofertas por Cañonero II.

 

Factura en Belmont

La mesa quedó servida para presentarse en Nueva York a buscar la gran hazaña en el Belmont Stakes. Nadie en Venezuela hablaba de otra cosa en esos días que no fuera de las posibilidades que tenía Cañonero de obtener la Triple Corona en Estados Unidos. 

La infección del casco de una de sus extremidades que le venía produciendo incomodidades desde la carrera de Maryland, pasó factura en esta oportunidad. Encabezó el pelotón a lo largo de los primeros dos mil metros, pero cedió al final y ocupó la cuarta casilla en la carrera ganada por Pass Catcher. Pese a ello, fue el ganador del Premio Eclipse 1971, que se concede al mejor macho tresañero de cada año en el país del norte.  Al final de la campaña de 1972, Cañonero II abandonó las pistas y murió en 1982.

Promoción para acompañar a Gustavo Ávila y a Cañonero al Belmont Park de 1971. Por apenas 1.399 bolívares de contado

 

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